Uno de los aspectos más conocidos
de la cultura vikinga es su religión: la abundancia de referencia hacia ésta en
películas, series, videojuegos y literatura han logrado que casi todos tengan
al menos un conocimiento básico de las que fueron las deidades principales o
las más importantes para los vikingos (Thor, Odín, Loki, Freya…) o de algunos de los episodios o características más conocidas de su mitología (la creación y organización del mundo, el Ragnarök, el Valhalla...)
Sin embargo, la religión de los
pueblos germánicos no fue nunca algo cohesionado, nunca estuvo bien definida,
no fue un “dogma” como lo son o fueron otras religiones. Las ideas religiosas
iban cambiando, uniéndose aspectos antiguos con aspectos nuevos conforme
avanzaba el tiempo, y con ellos cambiaban las costumbres y creencias. Cada
pueblo influía según sus condiciones sociales y económicas en las creencias,
modificando las antiguas concepciones religiosas y añadiendo otras nuevas. De
esta forma, en las fuentes encontramos superposiciones de tiempos completamente
distintos entre sí.
Veamos ahora algunos de los
aspectos más generales y conocidos de la mitología nórdica:
El Valhalla: Los vikingos no
temen a la muerte, aunque esto tampoco significa que la busquen, sino que la
aceptan. Los vikingos aman la vida y la disfrutan por completo. En la batalla,
lucha dándolo todo para vencer al enemigo y volver honroso. Pero si es derrotado,
lo acepta, ha muerto en combate y eso no es una tragedia, más bien al
contrario, es la mejor forma de morir: será recordado y podrá acceder al
Valhalla. Una vez muerto, una valkiria a lomos de un caballo blanco recogerá al
difunto guerrero y lo llevará a través del Bifrost o puente del Arcoiris.
Entonces llegarán a la puerta del Valhalla, donde Freya en persona decidirá si
el guerrero entra al Valhalla. En cuanto entre, el guerrero será considerado un
einherjer o “muerto glorioso” y se
reunirá con el resto de valientes guerreros muertos en combate. En el Valhalla,
los einherjer esperan al Ragnarök, la
batalla del fin del mundo, donde lucharán por proteger a sus dioses. Hasta
entonces, los einherjer practican
durante el día en un combate a muerte, aunque al anochecer los difuntos
volverán a “la vida” y volverán al salón del Valhalla, donde podrán cenar con
sus compañeros compartiendo comida y con Odín, compartiendo hidromiel.
Las Valkirias eran hijas de Odín,
encargadas de recoger a los guerreros caídos en combate elegidos por Odín para
ser sus súbditos y transportarlos hasta el Valhalla. Las valkirias van
ataviadas con unas armaduras cuyo reflejo producían las llamadas Luces del
Norte o Aurora Boreal; si un guerrero veía estas luces significaba que su final
estaba cerca. Representadas frecuentemente como bellas guerreras, en origen
eran unos seres horribles que acababan con la vida de los guerreros en el
combate para dar más guerreros a su padre. Se consideraban demoníacos y sólo en la poesía escandinava se las
incluirá entre el círculo de dioses y se las relacionará con Odín.
Sobre la creación del mundo
tenemos un mito complejo, pero bastante curioso:
Primero era el caos, de donde
sale un abismo llamado Ginnungagap; después, vino el Muspel, lugar donde
habitaba Surt, dueño de una espada llameante. Tras esto vino el Nilfheim, una
especie de tierra helada con doce ríos. El ginnungagap se situaría entre ambos.
Los ríos del Nilfheim llenaron el Ginnungagap, helándose en todas partes menos
en el Muspel, que debido al calor y al contacto con el agua creaba grandes
cantidades de vapor que caía en forma de nieve. De este contacto y de esta
escarcha surgirá el gigante Ymir y la Vaca Audhumla. Ymir, hermafrodita, tendrá
dos hijos siameses, unidos por la cabeza (según el mito esta historia puede variar)
Audhumla crea a Buri a partir del hielo, lamiéndolo. Buri, tendrá a su vez
junto a una giganta un hijo, Bor, quien también tendrá a Odín, Vili y Ve como
hijos. Entre gigantes y dioses surgirán las diferencias y se producirá el
inevitable conflicto, que termina con la muerte de Ymir.
La sangre de Ymir era tanta que llenó el Ginnungagap, ahogando
a todos los gigantes salvo a dos, que originarían posteriormente la raza de los
gigantes. La creación del Midgard, o
mundo de los humanos, se produce a partir del cadáver de Ymir: Con el cráneo
crearon la bóveda celeste; de la sangre surgieron los océanos, de la carne la
tierra, de los huesos las montañas, con su cabello crearon los bosques y con su
cerebro crearon las nubes. De los gusanos de la carne de Ymir surgirían los enanos,
cuatro de los cuales sujetarían la bóveda celeste. Del Muspel surgían chispas
que volaban en torno a él y las cogieron para colocarlas en el cielo, creando
el Sol, la Luna y las estrellas, que iluminaban todo lo creado, permitiendo así
el crecimiento vegetativo y a los que montaron sobre carros para que
recorrieran el cielo. Una vez creado el Midgard crearon a sus habitantes, la
primera pareja de seres humanos, Ask y Embla, creados a partir de árboles; Odín
les dará el espíritu y la vida, Vili la inteligencia y los sentimientos y Ve
les dará las percepciones y el lenguaje. Al igual que éste último había otros
ocho mundos, formando nueve en total, en los que habitaban una serie de seres:
dioses, gigantes, enanos, elfos y humanos. Todo este universo estará en
equilibrio gracias al fesno Yggdrasil, que unía los mundos. Sus raíces se
hundían en tres manantiales sagrados. Aunque se verá amenazado por una serie de
peligros (la serpiente Nidhogg que roía sus raíces o una serie de ciervos que
se comen los brotes) las Nornas se encargaban del cuidado del árbol.
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