Friday, December 4, 2015

Mitología Nórdica I: La Creación del Mundo y el Valhalla



Uno de los aspectos más conocidos de la cultura vikinga es su religión: la abundancia de referencia hacia ésta en películas, series, videojuegos y literatura han logrado que casi todos tengan al menos un conocimiento básico de las que fueron las deidades principales o las más importantes para los vikingos (Thor, Odín, Loki, Freya…) o de algunos de los episodios o características más conocidas de su mitología (la creación y organización del mundo, el Ragnarök, el Valhalla...)

Sin embargo, la religión de los pueblos germánicos no fue nunca algo cohesionado, nunca estuvo bien definida, no fue un “dogma” como lo son o fueron otras religiones. Las ideas religiosas iban cambiando, uniéndose aspectos antiguos con aspectos nuevos conforme avanzaba el tiempo, y con ellos cambiaban las costumbres y creencias. Cada pueblo influía según sus condiciones sociales y económicas en las creencias, modificando las antiguas concepciones religiosas y añadiendo otras nuevas. De esta forma, en las fuentes encontramos superposiciones de tiempos completamente distintos entre sí.

Veamos ahora algunos de los aspectos más generales y conocidos de la mitología nórdica:

El Valhalla: Los vikingos no temen a la muerte, aunque esto tampoco significa que la busquen, sino que la aceptan. Los vikingos aman la vida y la disfrutan por completo. En la batalla, lucha dándolo todo para vencer al enemigo y volver honroso. Pero si es derrotado, lo acepta, ha muerto en combate y eso no es una tragedia, más bien al contrario, es la mejor forma de morir: será recordado y podrá acceder al Valhalla. Una vez muerto, una valkiria a lomos de un caballo blanco recogerá al difunto guerrero y lo llevará a través del Bifrost o puente del Arcoiris. Entonces llegarán a la puerta del Valhalla, donde Freya en persona decidirá si el guerrero entra al Valhalla. En cuanto entre, el guerrero será considerado un einherjer o “muerto glorioso” y se reunirá con el resto de valientes guerreros muertos en combate. En el Valhalla, los einherjer esperan al Ragnarök, la batalla del fin del mundo, donde lucharán por proteger a sus dioses. Hasta entonces, los einherjer practican durante el día en un combate a muerte, aunque al anochecer los difuntos volverán a “la vida” y volverán al salón del Valhalla, donde podrán cenar con sus compañeros compartiendo comida y con Odín, compartiendo hidromiel.

Las Valkirias eran hijas de Odín, encargadas de recoger a los guerreros caídos en combate elegidos por Odín para ser sus súbditos y transportarlos hasta el Valhalla. Las valkirias van ataviadas con unas armaduras cuyo reflejo producían las llamadas Luces del Norte o Aurora Boreal; si un guerrero veía estas luces significaba que su final estaba cerca. Representadas frecuentemente como bellas guerreras, en origen eran unos seres horribles que acababan con la vida de los guerreros en el combate para dar más guerreros a su padre. Se consideraban demoníacos  y sólo en la poesía escandinava se las incluirá entre el círculo de dioses y se las relacionará con Odín.

Sobre la creación del mundo tenemos un mito complejo, pero bastante curioso:
Primero era el caos, de donde sale un abismo llamado Ginnungagap; después, vino el Muspel, lugar donde habitaba Surt, dueño de una espada llameante. Tras esto vino el Nilfheim, una especie de tierra helada con doce ríos. El ginnungagap se situaría entre ambos. Los ríos del Nilfheim llenaron el Ginnungagap, helándose en todas partes menos en el Muspel, que debido al calor y al contacto con el agua creaba grandes cantidades de vapor que caía en forma de nieve. De este contacto y de esta escarcha surgirá el gigante Ymir y la Vaca Audhumla. Ymir, hermafrodita, tendrá dos hijos siameses, unidos por la cabeza (según el mito esta historia puede variar) Audhumla crea a Buri a partir del hielo, lamiéndolo. Buri, tendrá a su vez junto a una giganta un hijo, Bor, quien también tendrá a Odín, Vili y Ve como hijos. Entre gigantes y dioses surgirán las diferencias y se producirá el inevitable conflicto, que termina con la muerte de Ymir.  

La sangre de Ymir era tanta que llenó el Ginnungagap, ahogando a todos los gigantes salvo a dos, que originarían posteriormente la raza de los gigantes.  La creación del Midgard, o mundo de los humanos, se produce a partir del cadáver de Ymir: Con el cráneo crearon la bóveda celeste; de la sangre surgieron los océanos, de la carne la tierra, de los huesos las montañas, con su cabello crearon los bosques y con su cerebro crearon las nubes. De los gusanos de la carne de Ymir surgirían los enanos, cuatro de los cuales sujetarían la bóveda celeste. Del Muspel surgían chispas que volaban en torno a él y las cogieron para colocarlas en el cielo, creando el Sol, la Luna y las estrellas, que iluminaban todo lo creado, permitiendo así el crecimiento vegetativo y a los que montaron sobre carros para que recorrieran el cielo. Una vez creado el Midgard crearon a sus habitantes, la primera pareja de seres humanos, Ask y Embla, creados a partir de árboles; Odín les dará el espíritu y la vida, Vili la inteligencia y los sentimientos y Ve les dará las percepciones y el lenguaje. Al igual que éste último había otros ocho mundos, formando nueve en total, en los que habitaban una serie de seres: dioses, gigantes, enanos, elfos y humanos. Todo este universo estará en equilibrio gracias al fesno Yggdrasil, que unía los mundos. Sus raíces se hundían en tres manantiales sagrados. Aunque se verá amenazado por una serie de peligros (la serpiente Nidhogg que roía sus raíces o una serie de ciervos que se comen los brotes) las Nornas se encargaban del cuidado del árbol.

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